Los chocos sueltos en Casa El Enemigo por @florsommelier

 

El título debería leerse al ritmo de la canción (who let the dogs out) no?

Ahora hablando en serio, este lunes que pasó, previa del feriado del 20 de junio nos dimos cita en Casa El Enemigo en su sede en shopping Palmares para una cata presentación con el dueño de un proyecto muy interesante llamado Viña Los Chocos (para los que no saben, es la manera en la que nosotros los mendocinos, le decimos a los perros).

Rodrigo Reina es quien encabeza este proyecto familiar a pequeñas escalas como él mismo lo describe, mientras que Matias Michelini y equipo son quienes están a la cabeza de la vinificación. Los viñedos están localizados en Tupungato (Alto Gualtallary) más específicamente dentro de un complejo llamado Tupungato Winelands donde Rodrigo trabaja desde el 2008.

Probamos 6 vinos, todos ellos tintos:

Motoneta – malbec 2015: el nombre se debe a que la querida motoneta es el medio de transporte más utilizado por la gente de la zona, por encima de los autos y las bicis. Este vino es el producto de sólo 2 huevos de concreto (algo así como 4000 botellas) donde el vino realiza todo el proceso fermentativo y madura 6 meses hasta el embotellado (es decir, NO tiene paso por roble). Lo que se busca es la expresión pura de la fruta madura, es por eso que su cosecha NO se hace tan temprano como nos tienen acostumbrados los vinos de la zona.

NOTA DE CATA: un vino que sorprendió incluso al momento en que se servía en la copa, ya que sus aromas se desprendieron con una gran facilidad. El principio de boca te hace soñar lo que se viene, en todo momento sentí muy buena estructura sin ser demasiado intenso. En una cata a ciegas tranquilamente hubiera pensado que era un vino de gama media de cualquier bodega. En la segunda y tercer copa se acentuó un poco la acidez, sin ser invasiva, y siempre sentí una amble sensación que suelo encontrar cada vez menos en los malbec de altura. Final envolvente y con un alcohol muy bien manejado, inmediatamente queres una nueva copa.
MARIDAJE: me lo imagino con una buena tabla de quesos maduros, jóvenes, con especias, algún brie o camembert…

Parcela 5 – pinot noir 2015: en un principio me pareció raro que comenzaran con un malbec y luego pinot noir, cuando casi siempre es al revés; pero después entendí el porqué. Un pinot muy distinto, con muchas capas o niveles que fueron sintiéndose conforme pasaban los minutos en la copa. Rodrigo comienza la cata diciendo que es una uva que en ese terreno da poca producción y que siempre se destinó su uva a la producción de vino tranquilo, nunca a espumoso/espumante. Vino que se desgranó a mano con 2 a 3 remontajes por día y que pasó 2 inviernos (me gusta esa manera en la que Rodrigo describe) en barricas de robles de 2do, 3er y hasta 4to uso y un estacionamiento en botella de casi 10 meses.
NOTA DE CATA: Una nariz impactante y bastante floral (lirios, violetas, fresias para los curiosos que quieren saber qué flores), donde la madera está presente pero en boca desaparece (cualidad que destaco!) y ya desde mitad hacia final de boca aparece esa astringencia ligada a la acidez tan típica de la variedad. Resalto que es MUY distinto a otros pinot noir de la zona que he catado. En las consecutivas copas la boca elegante se sigue manteniendo y en nariz aparece aromas más herbáceos y verdes como tomillo y hasta jarilla. Rodrigo piensa que tiene un amplio potencial de guarda.
MARIDAJE: con una pasta casera de huevo con una rica salsa de tomates bien picante y condimentada.

Vertebrado – cabernet franc 2015: acá hablamos de otro vino con baja producción (unos 4000 kg/ha.) el nombre se debe al suelo predominante de la zona que está plagado de huesos de animales y caracoles de hace miles de años. La fermentación fue en huevos de concreto y pasó apenas un invierno en barricas de diferentes tamaños y usos.
NOTA DE CATA: bien fiel a la tipicidad, pimientos verdes y rojos; una buena primer copa con sensación vibrante. Se destaca bastante el carácter fresco y piracínico, balance que no siempre se logra tan uniforme como pasa acá. Taninos en la primer parte de la boca que se acentúan con el pasar de los sorbos.
MARIDAJE: muy bueno para un plato que tenga vegetales y carne, como un rico lomo a la Wellington (lomo envuelto en una masa ligera, y que tiene queso azul y espinacas; por lo menos eso tienen los que he podido probar).

 

Parcela 2 – malbec 2014: Malbec que tiene misma fermentación que el anterior y se guardó por dos inviernos en robles para que descanse. Aqui se busca (y se logra) más concentración y expresión mucho más mineral (palabras de Rodrigo).
NOTA DE CATA: nariz más extrema, donde no hay tanto frutos rojos como uno espera, sino más bien un carácter bien herbáceo e intenso. Costó un poco más en abrirse y ya casi al final de la copa, sentí notas de rosa mosqueta. En boca es un vino salvaje, de esos que hacen salivar y nos dejan con una sed de más, ideal para los amantes de vinos con gran intensidad y tremendo potencial de guarda.
MARIDAJE: Acá ya pensé un maridaje más estacional, como un buen guiso de lentejas o un rico puchero.

Parcela 79 – malbec + cabernet franc 2015: la composición exacta es 75% malbec y 25% cabernet franc, es el corte que mejor refleja el terroir del que viene, según opina Rodrigo. Él mismo admite que capaz le falte un poco de botella, ya que todavía se encuentra difícil de dominar el cabernet franc y prevalece con su estructura y aromas piracínicos. Hablamos también de una fermentación en concreto y dos años en roble.

NOTA DE CATA: Tiene una gran diferencia en nariz y en boca, ya que la primera muestra más fruta cocida y en boca se muestra extremadamente fresco y con una acidez bastante presente. Pienso que necesita más tiempo en botella para que mejore y evolucione aun más sus aromas (basicamente, paciencia!).
MARIDAJE: si bien creo que no es 100% correcto hablar de un maridaje (ya que a mi criterio todavía es un bebé) lo imagino acompañando un rico asado bien bien completo.
Estéreo – cabernet franc 2014: Acá ya hablamos de ligas mayores, su ícono. Estéreo significa sólido, y en este caso representa la unión entre el terroir y la mano del hombre. Se eligen una o dos barricas solamente para este vino, que se separan de las demás por su calidad al momento de probarlas, es decir, empiezan igual que los demás vinos, pero por mérito propio se van separando de las otras y evolucionan mejor. No siempre se trató de un cabernet franc, ya que en otros años ha sido malbec (y Rodrigo deja la puerta abierta a que nuevas variedad en las próximas añadas sean dueñas de esta línea).
NOTA DE CATA: vino que tarda en mostrar sus cartas, la piracina está pero bastante escondida atrás de la madera (sin querer decir que hay exceso de roble), lo sentí un poco menos intenso que los demás y la entrada dulce me confundió un poco con el malbec por momentos. Muy amable en boca, y un final largo pero no molesto.

MARIDAJE: Seguimos con el maridaje estacional, elegiría una rica polenta con mucho queso derretido y una salsa tipo boloñesa por encima.

 

Queremos volver a agradecer la invitación e invitarlos a probar los vinos de Los Chocos.

Les dejamos datos por si les picó con esta nota el bichito de la curiosidad:

  • Instagram: @loschocos
  • Página Web: www.loschocos.com
  • E-mail: info@loschocos.com
  • Distribución en Mendoza: Distribuidora Dp3234 (Tel +54 261 509 4543 o vía facebook @DP3234)
  • Distribución en todo el país MENOS Mendoza: Distribuidora Dulmes S.A. (Tel +54 11 4789 8438 o al e-mail dulmes@dulmes.com)
  • Provincias en la que ya se encuentra: Mendoza, Buenos Aires, Santa Fé, Misiones, Córdoba y Misiones

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