Lo que Alta Gama by Sheraton 2017 nos dejó – parte 1 Flor Gonzalez Balverde

Y finalmente pasó una de las ferias más convocantes de la provincia. Los pasados miércoles 10, jueves 11 y viernes 12 de mayo se llevó a cabo en el Hotel Sheraton, la quinta muestra de #AltaGama. Durante 3 días, las principales bodegas de la zona presentaron sus vinos de media y alta gama, y hasta tuvimos pequeñas oportunidades de probar nuevos lanzamientos.

Aquí les dejo mi pequeña selección de lo que pude probar:

BLANCOS – Blends: Mi debilidad ya sean blancos, tintos o rosados, siempre me pueden y los elijo prácticamente sin pensarlo demasiado. Estos 3 fueron los más interesantes:

· NOVEDAD! Blanco de la casa 2016 – Bodega Matias Riccitelli: 40% semillón de Luján de Cuyo + 40% sauvignon blanc de Valle de Uco + 20% chardonnay de Valle de Uco. Cada varietal se fermenta por separado en huevos de concreto (se suma a una tendencia que vino para quedarse) y no tiene paso por roble. Sin precio ni etiqueta TODAVÍA. Nariz compleja pero exquisita, más potencia que en boca. Creo que le falta tiempo en bodega (es decir, en botella descansando en bodega) pero será un rico vino, como a lo que ya nos tiene acostumbrado Matias.

Es una bodega que siempre me pareció correcta, pero tuvieron una o dos subas de precio que lo dejaron, a mi gusto, un poco desfasado en cuanto a precio-calidad.

· Octava Alta: 60% chardonnay de Valle de Uco + 40% torrontés de Cafayate.
 Una interesante propuesta, que completa el portfolio de Abremundos con lo que la gente les venía pidiendo: un blanco. Arriesgado Blend, debido a la intensidad aromática que poseen ambas uvas (aún más hablando del torrontés salteño), pero que increíblemente se complementan y no se tapan. A mi parecer se siente el toque Pelleriti en la untuosidad y cremosidad que tiene, acompañado de una agradable y fresca sensación floral que está presente en toda la boca, hasta el final.

 

· Antología XV – Bodega Rutini: Si, caí en lo conocido. Pero conocido por bueno! Siempre me atrajeron más los blancos de Rutini, porque creo que Di Paola fue de los primeros en descifrar cómo hacer blancos de alta calidad aptos para guarda en nuestro país, cuando todavía todos estábamos fascinados por los tintos. Compuesto por 80% chardonnay + 10% semillón + 10% gewurztraminer con un paso por roble de 12 meses. Nunca falla, siempre cumple, y si encontrás en tu vinoteca preferida alguna añada más “viejita” no dudes en comprarlo! Mantiene el principio de boca bien vivo y ágil, y recién en el medio pesa un poco la fuerza del chardo y su final te deja pidiendo más. De los blancos para maridar con platos osados, picantes y especiados.

BLANCOS – Chardonnay: Una de mis uvas “castigadas” ya que cuando me inicié en el mundo del vino profesionalmente, viví el coletazo final de la “fiebre chardonnay con exceso de madera” que se inició en EE.UU. y que generó tanto amigos como enemigos (los que después rezaban ABC: Anything But Chardonnay – es decir: lo que sea menos chardonnay). En esta oportunidad, decidí darle una nueva chance, debido a la cantidad de exponentes de esta variedad que encontré:

 

· NOVEDAD! Kaikén Ultra 2014 – Bodega Kaikén: Sus uvas provienen del Valle de Uco, más específicamente desde Gualtallary (Tupungato). Es un vino que fue fermentado mayormente en tanques de acero, pero una pequeña parte se fermenta en roble francés, donde luego se añeja la totalidad del vino por 12 meses. En boca se siente el peso de un buen cuerpo, con un final dulce y la madera presente en toda la boca pero sin molestar ni tapar la fruta. Ideal para maridar con una buena selección de fiambres y quesos. Como me gusta decirles a estos vinos: “peligrosos”, ya que el alcohol está muy bien manejado y casi no se siente (14,5% alcohol).

· SV Owen’s 2015 – Bodega Casarena: Proveniente de uno de sus viñedos más irregulares, situado en Agrelo. Eligieron la parte más pedregosa para cultivar estas jóvenes plantas de chardonnay. Tuvo una estadía en roble por 8 meses, para prolongar el final preservando la fruta, logrando un vino ligero pero con un explosivo final. En lo personal me recordó mucho a la primera vez que probé el componente chardo de su añorado Mythic. Vino austero y con muy buena presencia para maridar con mariscos y frutos del mar.

· El Enemigo 2014 – Bodega Aleanna: Sé que no estoy diciendo nada nuevo con este vino, pero cada

vez que lo pruebo, es una sorpresa distinta. Siempre me gusta, siempre repito, siempre agradable; pero me atrapa por su gran versatilidad tanto en nariz como en boca. Pude dialogar brevemente con Alejandro Vigil sobre él, ya que me intrigaba mucho, más aun sabiendo su interés por los vinos con crianzas en velo y estilos distintos. Me comentó que buscó elaborar este vino al estilo Jura o Jerez, es decir, con VELO (que viene trayendo desde 2008, es decir, que se puede decir que esa edad tiene el vino), se añeja en toneles por 14 meses, no usa madera nueva (datos más específicos para los curiosos: acidez de 7 gr/l y ph cerca de 3,22). Uva de Gualtallary que se cosecha en 3 momentos distintos (con 45 días de diferencia entre la primer cosecha y la última) para poder equilibrar el alcohol, ya que según Vigil ésta es la clave para Gualtallary, para poder mantener frescura y madurez en equilibrio (lo viene elaborando así desde 2003). Luego de probarlo, su sensación me quedó varios minutos, gran amplitud en boca. Extenso, abarcativo, llenador. Lo he probado con varios maridajes y nunca me ha defraudado: solo, como aperitivo con algunas tapas y como principal acompañando pastas y hasta risotto.

TINTOS BLENDS: En general, los vinos mejor logrados por las bodegas:

· NOVEDAD! Yoli by Kalós – Bodega Kalós: Blend de uvas y de zonas: malbec proveniente de Altamira; cabernet franc y petit verdot desde Barrancas, Maipú. En esta composición, lo inusual también reside en que SÓLO el malbec tiene un paso por madera de 18 meses, mientras que los dos componentes descansan en tanque ese tiempo. Vino con entrada amable, dulce mientras que el medio y final de boca pasa desapercibido. Capaz por toda la información sabida desde antes, y por la interesante nariz, esperaba un poco más. Confío con que el tiempo en botella le dé más redondez y desarrolle sus aromas en boca.

 

· Flecha de los Andes – Gran Corte 2011: 60% malbec + 20% cabernet sauvignon + 20% syrah, todas uvas provenientes de sus propias fincas en Tupungato. Con un estacionamiento en roble de 18 meses, es un caramelito en la boca: dulce, redondo, invita a seguir tomándolo por sus taninos bien domados. Es mejor acompañado y aconsejo abrirlo (decantarlo es mejor) unos 30 minutos antes de consumirlo. Potencial de guarda de 15 años.

· Mendel – Unus 2014: 65% malbec + 35% cabernet sauvignon + 10% petit verdot, todas de Mayor Drummond, Luján de Cuyo. Un delicado y pensado blend de la mano del gran Roberto De La Motta que tiene un añejamiento en roble por 16 meses y 12 meses más en botella. Muy buen medio de boca y un final envolvente y electrizante. Rico solo pero también acompaña bien platos de intensidad media.

 

· Sinfín – Guarda de Familia 2010: 40% malbec y el restante se divide en 15% de cada varietal: bonarda, syrah, petit verdot y cabernet franc, todas vienen desde Santa Rosa. Tiene un paso por roble de nada menos que dos años, francés y de primer uso. Es uno de esos vinos que ameritan hacer una buena y opulenta comida: un asado completito, unas pastas caseras rellenas con salsa bolognesa bien especiada. Gran complejidad e intensidad, muy buena concentración de taninos y de fruta. Mucho potencial de guarda pero ahora mismo ya está ideal para los que amamos los vinos bien power.

En cuanto a la feria, les dejo lo que gustó y lo que NO gustó:

LO QUE GUSTÓ:

· Vinos a temperatura.

· Hubo mucho más presencia de enólogos que otros años.

· La actitud que tuvieron algunas bodegas de llevar novedades y productos que están pronto a salir al mercado (algo que siempre vi que pasaba en Bs.As. y raramente acá en Mza.)

· Ordenados desde el principio, no hubo mayores demoras para entrar y acreditarnos.

· Espacio gratuito para dejar los abrigos y caminar muchos más cómodos, livianos.

· Constantemente hubo agua mineral al alcance de todos.

· El equipo de Sheraton se encargó de vaciar todos los spitters y que siempre hayan grisines para limpiar el paladar.

LO QUE NO GUSTÓ:

· Personal sin capacitación correspondiente en muchas de las bodegas.

· Escasez de comida, una faltante fija en muchos de estos eventos.

· El último día, durante el desarrollo del evento muchos stands se encontraban “vacíos” sin nadie que los atendiera. Para sorpresa nuestra, luego los veíamos probando vinos y charlando (repito: dejando el stand solo).

· También en el último día, había EXCESO de gente que iba más a hacer sociales, que a probar vinos. Esto hasta dificultó el trabajo de la gente en los stands en un momento.

El día viernes, la música fuerte y el alcohol hacían que la gente elevara mucho el tono de su voz, haciendo complicada la tarea de quienes queríamos saber más sobre el vino/bodega.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s